Páginas vistas en total

jueves, 4 de abril de 2013

Diez Negritos



“Diez Negritos”
Agatha Christie


¿Cómo empieza?

      Confortablemente instalado en la esquina de un departamento de primera clase, el juez Wargrave, jubilado hacía poco, echaba bocanadas de humo de su cigarro, recorriendo además con mirada sagaz las noticias políticas del Times.
      De pronto puso el diario sobre el asiento y echó un vistazo por la ventanilla. En este momento el tren pasaba por el condado de Somerset. El juez consultaba su reloj: todavía le quedaban dos horas de viaje.
      Entonces recordó los artículos publicados en la Prensa sobre el asunto de la isla del Negro…

¿Qué cuenta?

      Diez personas. Una isla. Un loco. Una canción de cuna.
      Un tal mister Owen (señor Owen en español) es el propietario de una isla, la isla del Negro, adquirida por él mismo hacía poco tiempo y en la que construyó una lujosa residencia moderna.
      Lo preparó todo minuciosamente para que saliese según lo previsto: sus diez invitados iban a morir de uno en uno según las instrucciones de una canción de cuna:
Diez negritos se fueron a cenar.
Uno de ellos se asfixió y quedaron Nueve.
Nueve negritos trasnocharon mucho.
Uno de ellos no se pudo despertar y quedaron Ocho.
Ocho negritos viajaron por el Devon.
Uno de ellos se escapó y quedaron Siete.
Siete negritos cortaron leña con un hacha.
Uno se cortó en dos y quedaron Seis.
Seis negritos jugaron con una avispa.
A uno de ellos le picó y quedaron Cinco.
Cinco negritos estudiaron derecho.
Uno de ellos se doctoró y quedaron Cuatro.
Cuatro negritos fueron a nadar.
Uno de ellos se ahogó y quedaron Tres.
Tres negritos se pasearon por el Zoológico.
Un oso les atacó y quedaron Dos.
Dos negritos se sentaron a tomar el sol.
Uno de ellos se quemó y quedó nada más que Uno.
Un negrito se encontraba solo.
Y se ahogó y no quedó…
¡Ninguno!
     Invitó a ocho personas a través de cartas, cada uno de ellos con un propósito distinto y contrató a dos criados. Diez en total. Cuando los invitados llegaron, quedaron incomunicados en la isla por un temporal. El anfitrión nunca les llegó a recibir, ¿o quizá sí?...

Los personajes

      En este libro no hay un protagonista, sino que la historia transcurre en torno a diez personajes:
      Vera Elisabeth Claythorne. Es una secretaria contratada por un supuesto conocido a través de una agencia de colocaciones.
      Philip Lombard. Es el capitán que acudía a dicha isla, en la costa de Devon, por motivos de negocio. Un judío le entrega una cantidad de dinero para que vaya a la isla del Negro y se ponga a disposición del señor de la casa durante alrededor de una semana.
      Willian Henry Blove. Haciéndose pasar por un comandante, ojos grises, llega a la isla en un tren de tercera clase con una lista de los demás invitados y supuestamente a hacer un trabajo. Es el principal sospechoso de los asesinatos.
      Emily Caroline Brent. Invitada de sesenta y cinco años, no fumadora, que va a la isla como invitada de su supuesta conocida con la que se supone que pasó unas vacaciones hace años, cosa que ella no recuerda y que firma la carta de invitación con las iniciales U.N.O. Acepta para no pagar las vacaciones.
      Anthony James Marston. Con nacionalidad francesa, cree que va a la isla para conocer a una nueva familia de ricos. Su pasión, los vinos.
      John Gordon McArthur. Es un general que acude a la isla invitado para compartir antiguas hazañas con viejos camaradas y que cuando comienzan a producirse dichos asesinatos, intenta que no lo juzguen como culpable.
      Lawrence John Wargrave. Es un juez retirado, fumador, que es invitado a la isla del Negro a través de una carta de una tal Constance Culmington, joven a la que conoció años antes y que llevaba mucho tiempo sin ver. Acusa e intenta incriminar a algunas de las personas restantes que aún no han sido asesinadas.
      Ethel Rogers. Es la cocinera y esposa de Thomas Rogers, que atiende a la hora de la cena a los invitados.
      Thomas Rogers. Es el esposo de Ethel y mayordomo, que atiende a los ocho invitados cuando llegan a la isla.
      Edward George Armstrong. Es el doctor que ha triunfado en su profesión que es solicitado para diagnosticar a la esposa del señor de la isla del Negro sin que ella lo sepa haciéndose pasar por un invitado. Investiga las causas de muerte de los asesinados.

El fragmento

      "Hasta el fiscal le había cumplimentado por su presencia de ánimo y serenidad. En suma, el juicio le fue favorable del todo. La misma señora Hamilton, le había testimoniado su gran bondad; solamente Hugo...Pero ella no quería pensar en Hugo. De súbito, a pesar del calor sofocante del departamento, se estremeció y deseó no ir ahora hacia el mar. Un cuadro se dibujaba con toda claridad en su mente. Veía la cabeza de Cyril subir y bajar de la superficie del agua nadando hacia la roca. La cabeza subía y bajaba..., aparecía y se sumergía..., y ella misma, Vera, nadando vigorosamente en su auxilio, pero sabiendo demasiado bien que no llegaría a tiempo... El mar..., sus aguas profundas, calientes y azuladas..., las mañanas pasadas tendidos sobre la arena...y Hugo..., Hugo...que le había dicho que la amaba. "

¿Por qué tienes que leerlo?

      La verdad, hasta ahora, no me había interesado por los libros de Agatha Christie pero, recomendado por un amigo, comencé a leerme este libro que, según dicen, es el mejor que esta autora ha escrito. Está muy bien, ahora lo comentaré en la “puntuación”.

Alguna curiosidad para acabar

      El libro es una curiosidad en sí, ya que durante toda la lectura se sacarán conclusiones sobre quién puede cometer los asesinatos, quién será el siguiente, como acabará… tu cabeza está trabajando en todo momento. Es un libro en el que el lector es muy activo, eso me gusta.
      También, después de leerme el libro, al ser el primero, se me ha quedado la sensación de querer más y voy a leerme más libros de Agatha Christie. Tiene mucha variedad y… ¡Parecen interesantes!

Puntuación

      Le pongo un 9 porque, al ser un libro muy antiguo (de los años 30) esta forma de narrar la han plagiado muchos autores para escribir libros de intriga a lo largo del tiempo pero me quedo con lo positivo: si este libro ha llegado hasta a mí después de tantos años, es porque ha tenido que ser un gran éxito. Me ha gustado mucho. Lo recomiendo a los amantes de los libros de intriga, éste y los demás libros de Agatha como Asesinato en el Orient Express o El asesinato de Roger Ackroyd.

Sebastián G. Martínez.
3ºeso A

No hay comentarios:

Publicar un comentario