Ángeles
y demonios – Dan Brown
¿Cómo empieza?
Prólogo
El físico Leonardo Vetra olió a
carne quemada, y comprendió que era la suya. Miró horrorizado a la figura oscura
que le amenazaba.
- ¿Qué quieres?
- La chiave –contestó la voz rasposa-. El santo y seña.
- Pero yo no…
El intruso hundió un poco más el
objeto al rojo vivo en el pecho de Vetra. Se oyó el siseo de la carne al arder.
Vetra lanzó un grito de dolor.
- ¡No hay santo y seña!
Sintió que se sumía en la
inconsciencia.
La figura le fulminó con la
mirada.
- Ne avevo paura. Me lo temía.
Vetra se esforzó por no perder el
conocimiento, pero la oscuridad se estaba cerrando sobre él. Su único consuelo
consistía en saber que su agresor nunca obtendría lo que había venido a buscar.
Sin embargo, un momento después, la figura extrajo un cuchillo y lo acercó a la
cara de Vetra. La hoja osciló. Con cautela. Como un escalpelo.
- ¡Por el amor de Dios! –chilló Vetra.
Pero ya era demasiado tarde.
¿Qué cuenta?
Después del brutal asesinato de
Leonardo Vetra, un brillante físico del Centro de Investigación de Ginebra, en Suiza,
marcado a fuego con el símbolo de los “Illuminati”, una antigua hermandad científica
y anti religiosa, la guerra contra la iglesia católica está a punto de
comenzar. Los Illuminati parecen haber regresado después de siglos y siglos y están dispuestos a acabar con la
iglesia con el arma más mortífera de la
Tierra: la antimateria. Además, la hermandad ha secuestrado a cuatro cardenales
y está dispuesta a asesinarlos y marcarlos a fuego con los cuatro elementos de
la ciencia en iglesias públicas de Roma la noche del Cónclave para elegir al
nuevo Papa.
Acompañado de una joven
científica y un audaz capitán de la Guardia Suiza, Robert Langdon, profesor de
simbología de la universidad de Harvard, comienza una carrera contrarreloj, en
una búsqueda desesperada por los rincones más secretos de El Vaticano.
Necesitará todo su conocimiento para descifrar las claves ocultas que los
Illuminati han dejado a través de los siglos en manuscritos y templos, y todo
su coraje para vencer al despiadado asesino que siempre parece llevarle la
delantera.
El protagonista
Robert Langdon, profesor de
iconología y simbología de la universidad de Harvard, protagonizará esta
novela, acompañado en todo momento por la hija de Leonardo Vetra: Victtoria.
Además de esta novela, Langdon ha protagonizado “El Código Da Vinci” y “El
Símbolo Perdido” y protagonizará también “Inferno”, en la que Brown está trabajando
y la cual verá la luz próximamente.
En esta novela, Langdon es
descrito por el autor como un hombre de unos cuarenta y cinco años, con un
fisico envidiable (debido a que, gracias sus cincuenta largos al día en la
picina de Harvard, aún conserva el cuerpo de nadador de su juventud), y con lo
que sus compañeras llaman "un atractivo erudito": cabello castaño con
toques de gris, voz profunda y cautivadora, ojos azules y de metro ochenta.
También se menciona que posee tres amores: la simbología, el waterpolo y su
soltería, y que su vestimenta habitual es un jersey de cuello alto y una
chaqueta de tweed. Sufre de claustrofobia, el miedo de los espacios cerrados
debido a un accidente que tuvo durante su infancia, cuando cayó a un pozo en el
que estuvo toda una noche. Siempre lleva con él un peculiar reloj de Mickey
Mouse para recordar que siempre tiene que ser joven de voluntad.
El fragmento
- Camarlengo: ¿Cree en Dios?
- Langdon: Padre, sinceramente lo
que creo es que la religión...
- C: No le estoy preguntando si
cree lo que el hombre dice de Dios, le estoy preguntando si cree en Dios.
- L: Soy profesor. La razón me
dice que jamás entenderé a Dios
- C: ¿Y el corazón?
- L: Que no me han hecho para eso.
La fe es un don que aún no me ha sido concedido.
¿Por qué tienes que
leerlo?
Esta novela hay que leerla porque
Dan Brown logra que el lector se meta tanto en la historia que hasta se siente
dentro, hasta el punto de que, una vez que empiezas a leer, no quieres dejar de
hacerlo, pues la historia es rápida, vertiginosa, llena de velocidad y acción.
Además, las descripciones de los lugares son maravillosas, te sientes en ese
lugar y te dan ganas de recorrer las calles de Roma en busca del Camino de la
Iluminación.
Para quienes no gustan de la
lectura y dicen siempre: "total veo la película y estoy listo", les
recomiendo que vean la película, les va a gustar, pues es una buena adaptación,
sin embargo se queda corta con respecto al libro. El libro tiene 3 veces más
acción, 3 veces más suspenso, 3 veces más lugares con sus descripciones, en
fin, es inmensamente superior el libro a la película.
Alguna curiosidad para
acabar
La novela ha llegado a ser un “best
seller” internacional, uno de los más vendidos. Sin embargo, ha despertado
muchas críticas, creo que más negativas que positivas. En el tipo de críticas
que hace la gente no me voy a meter, porque me consta que esa gente es mayor
que yo, con experiencia y entendida, y afirman que el libro está muy mal
escrito o tiene un final que estropea la
historia, aunque eso sí que estoy de acuerdo. No sé. No voy a opinar. Yo solo
soy alguien al que le queda mucho por aprender.
Puntuación
Antes de empezar al leer el libro
tenía asimilado que la puntuación iba a ser un 10. Aunque el final no ha sido
mucho de mi agrado y, después de leer algunas críticas, he descubierto que el libro no es tan bueno ni
está tan bien escrito como yo creía, he decidido ponerle el 10 porque me ha
encantado la historia, me ha entretenido y, a pesar de tener más de 600
páginas, me lo he leído rápido. Eso es lo que importa.
Sebastián García Martínez, 3ºesoA.
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